Mejorar nuestras Relaciones para Prevenir el Suicidio
 

Mejorar nuestras Relaciones para Prevenir el Suicidio

 

Casi todas las cosas buenas que suceden en el mundo, nacen de una actitud de aprecio por los demás.

 

Dalái Lama

¿Por qué Cultivar Relaciones Saludables es importante para Prevenir el Suicidio?


En nuestra página Fortalecer nuestros Vínculos para Prevenir el Suicidio hablamos de la relación que existe entre la falta de integración social y los pensamientos suicidas. Si aún no la leiste te recomendamos que lo hagas antes de seguir con esta página. Aquí solo agregaremos que la importancia de las relaciones sociales como Factor Protector de la Conducta Suicida no tiene que ver con la cantidad de relaciones sino con la profundidad y la solidez de las mismas.

 
Nos relacionamos para amar y sentirnos amados. Dar y recibir amor son necesidades básicas para los seres humanos. Verse privado de estas experiencias genera sentimientos de soledad, desánimo, baja autoestima y pensamientos suicidas. Por ese motivo, cultivar relaciones saludables es la mejor manera de prevenir el suicidio. Lo que sigue son algunas recomendaciones que sumadas a las ya propuestas en Fortalecer Nuestros Vínculos para Prevenir el Suicidio podrían resultar se utilidad para que nuestras relaciones resulten cada vez más satisfactorias y saludables.


Estar atentos


Ya indicamos que la mejor estrategia para construir relaciones saludables es poner nuestra atención más en dar que en recibir, más en amar que en ser amado, y no generar expectativas en cuanto a la retribución que deberíamos recibir, ya que la verdadera recompensa por amar es la satisfacción que nos produce hacerlo. Aún así, se supone que una persona que transita de este modo su vida recibirá algo más que esa satisfacción.


Seguramente es así, todos recibimos amor, solo que la mayoría de las veces ni siquiera lo notamos. Se trata solo de prestar atención, especialmente a los pequeños gestos. El saludo de un vecino, la atención amable de la cajera del supermercado o el empleado del banco que se preocupa por solucionar nuestro problema. A veces hablamos del amor como si fuera algo poco frecuente o inalcanzable, sin embargo el amor está por todas partes y a la vista de quien lo quiera ver. Es lo que mantiene unidas a las comunidades. La gran mayoría de las personas siente amor por sus semejantes, y lo expresa en pequeños gestos. Prestar atención a estos gestos es un importante primer paso para comenzar a sentirnos amados.


Agradecer


además de prestar atención a estos pequeños gestos, siempre es bueno agradecerlos. Ser generoso y expresivo en el agradecimiento realmente no cuesta nada y genera dos beneficios importantes. Uno para quien recibe el agradecimiento que, si presta atención, también encontrará en nuestro agradecimiento un modo de expresar amor. Pero, fundamentalmente, el agradecimiento tiene un efecto en nosotros mismos porque es un reconocimiento de los dones que recibimos. Si agradecemos genuinamente cada pequeño gesto, seguramente nos sentiremos amados. Por eso es bueno agradecer siempre, incluso cuando no hay nadie a quien agradecer. 


Los dones que recibimos son innumerables de modo que podríamos estar agradeciendo día y noche sin parar: podríamos agradecer a los obreros que construyeron la casa o la ciudad donde vivimos, a quienes fabricaron cada uno de los objetos que usamos a diario, a quienes cultivan nuestros alimentos… la lista es interminable. También podríamos agradecer el hecho de estar vivos, de tener las capacidades que tengamos, de poder sentir penas y alegrías y así transitar esta aventura apasionante que es la vida. Cuando  comenzamos a agradecer tomamos consciencia de todo lo que recibimos y de ese modo podemos sentir que, en verdad, alguien nos ama y mucho.


Ser tolerantes


Muchas personas que atraviesan crisis emocionales  con pensamientos suicidas suelen enojarse con sus relaciones cercanas o con todo el mundo por algo que estas personas hicieron o dejaron de hacer. El enojo de algún modo resulta lógico. Quien padece un sufrimiento emocional y no sabe muy bien por qué intenta encontrarle una explicación a lo que le pasa. De ahí a pensar que lo que los demás hacen o dejan de hacer es la causa de su sufrimiento hay solo un paso. Por supuesto exceptuamos de este análisis a las relaciones realmente tóxicas o violentas que podrían muy bien ser causantes de sufrimiento. Dejando de lado estos casos, muchas personas en crisis se enojan porque el otro no les prestó atención, no las escuchó como necesitaban, no les dijo lo que esperaban escuchar, se alejó en medio de su crisis o cuestiones por el estilo. Estos enojos por la forma en que el otro nos asiste o no lo hace solo resienten las relaciones profundizando el círculo vicioso de angustia y soledad. Para evitar que esto suceda debemos ser tolerantes con las formas de ayudar o no del otro y tomar consciencia de que no son algo que nos están haciendo a nosotros sino que son solo la expresión de sus propias limitaciones.

 
No todas las personas están preparadas para asistir a otra persona en situación de crisis, o no lo están todo el tiempo. Aún así, todas nuestras relaciones son importantes: algunas sabrán escucharnos y contenernos en un momento de crisis, otras nos brindarán compañía, con otras compartiremos momentos alegres o divertidos y algunas solo nos brindarán su presencia para no recorrer la vida en soledad. Cada una de las personas que comparte o compartió un tramo de nuestro paso por la vida es un regalo precioso y como tal debemos cuidarlo. Si resulta que necesitamos contar lo que nos pasa y ninguna de nuestras relaciones cercanas tiene la capacidad o la disposición para escucharnos, es preferible recurrir a alguien que por profesión o vocación se dedique a escuchar y no forzar situaciones que pudieran resentir nuestras relaciones. Ver Buscando Tratamiento por Pensamientos Suicidas.


Ser persistentes


A relacionarse uno aprende. Muchas personas aprenden a relacionarse satisfactoriamente durante su infancia. Esta sería la situación ideal. Pero para aquellos que por diferentes motivos no pudieron adquirir en la infancia las herramientas necesarias para generar y sostener relaciones satisfactorias, lo bueno es que siempre hay tiempo para aprender a hacerlo. Desde ya que no es algo que se pueda aprender leyendo un libro, este texto o cualquier otro. Aprendemos a relacionarnos del mismo modo que aprendemos a caminar: haciéndolo. No debería desalentarnos un tropezón o incluso alguna caída. Aunque a veces duela es la forma de aprender: en la vida real e interactuando con personas reales. 
Una parte de la tolerancia de la que hablamos antes es ser tolerantes con nosotros mismos. Si lo hacemos, nuestros pequeños fracasos en lugar de desalentarnos nos servirán para capitalizar experiencia. Aún así, sabemos que las relaciones humanas son complicadas, especialmente para los adultos que necesitan entrenar nuevas habilidades sociales. Por lo mismo, el consejo y el acompañamiento de un psicólogo o consejero puede ser de mucha utilidad.


Animarse


Para las personas que necesitan entrenar sus habilidades sociales, relacionarse con otras personas, especialmente cuando no hay suficiente confianza mutua, puede sentirse como acercarse al borde de un abismo. Es lógico que así sea, tal vez una historia de fracasos anteriores genere miedo al rechazo o vergüenza. Sin embargo, como dijimos antes, solo podemos aprender a relacionarnos haciéndolo. Por ello, muchas veces, el miedo a relacionarse genera un círculo vicioso: entre menos nos relacionamos más difícil nos resulta hacerlo y más miedo a volver a intentarlo tenemos. Se hace imprescindible vencer ese miedo; muchas veces el acompañamiento terapéutico es necesario.


Sostener la esperanza


Mejorar sus relaciones no genera un efecto mágico ni inmediato para las personas con pensamientos suicidas, ni tampoco es fácil hacerlo de un día para otro. Pero está comprobado que mejorar nuestro entorno social generando vínculos sólidos con otras personas alivia la angustia, mejora nuestro estado de ánimo, genera sentimientos de pertenencia y hace que la vida cobre un sentido nuevo. El cambio no ocurrirá en forma inmediata, pero va a ocurrir. Debemos confiar en que una vida mejor, colmada de amor y sin pensamientos suicidas, es posible.

Ver también:

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El Camino de la Recuperación desde el Pensamiento Suicida

Cómo pedir Ayuda por Pensamientos Suicidas

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