• autora anónima

PENSÉ QUE SIMPLEMENTE YO ERA ASÍ

Autora Anónima.

Mi nombre es Karen N. y tengo 32 años. Tuve mi primer episodio de depresión a los 16, y nuevamente se repitió a mis 22. Fuera de eso, siempre fui muy activa, me llenaba de actividades y de cosas para hacer, el deber siempre llamaba y poner límites era cosa difícil.


Pero de tanto en tanto colapsaba, sentía que no podía con todo, me sentía vacía y muchas veces con angustia. Pero en cuestión de días se me pasaba; sabia que sólo había que esperar. Pensé que simplemente yo era así.


El último episodio grave que tuve me llevó a realizar una consulta con un psiquiatra; ese mismo día recibí el diagnóstico. Tenía trastorno bipolar. La verdad saberlo me angustió; sentí mucha incertidumbre e incluso vergüenza. Creo que se debió a que en estos tiempos la palabra bipolar es muy manoseada, se usa con facilidad y de forma negativa.


En la consulta el doctor me dijo que en poco tiempo iba a ver los cambios. Comencé el tratamiento porque cada día sentía más infelicidad, mas vacío y mas angustia. No podía disfrutar de mi matrimonio ni de mis hijos. Solo trabajar era mi cable a tierra.


Luego de 15 días de empezar con la medicación la angustia se fue. Pasando las semanas comencé a disfrutar de mis hijos, a jugar con ellos y abrazarlos. Pude ser más demostrativa con mi esposo y a tener más paciencia. Empecé a escuchar música y a bailar por la casa. Trabajar dejo de ser mi prioridad.


Todos los que me conocen empezaron a decirme cosas como: que cambiada que estas, estas hermosa, vos cada vez más joven y comentarios de ese estilo. Si les da curiosidad saber cuánto tiempo llevo de tratamiento, son apenas 8 meses y en este tiempo descubrí que no era parte de mí, ser inestable emocionalmente. Me sigo conociendo y la verdad ahora me gusta ser yo.


La pase mal por mucho tiempo y si hubiera sabido que un diagnóstico, un tratamiento y aprender en qué consistía todo me iba a cambiar mi modo de vivir la vida, lo hubiera hecho mucho antes.